Por Jhanfry D. Féliz Gómez
En el ámbito municipal, el avance de los pueblos es proporcional a la capacidad de planificación y gestión de las autoridades que los dirigen. Y es más que evidente: Cabral hoy está más estancado, sucio y descuidado que hace dos años. ¿La razón? Un problema de planificación estructural.
Si incorporamos a la ecuación los indicadores “Posición”, “Gestión interna” y “Servicios”, Cabral ocupa actualmente la posición 152 de 158, con un promedio de calidad en la gestión interna y los servicios de apenas 22.96% (SISMAP, junio 2025). En esta dimensión, objetivamente, se confirma que las autoridades están desarrollando una gestión con poco avance.
¿De quién es la responsabilidad de que esto ocurra? Obviamente, del Encargado de Planificación.
En atención a lo planteado, considero que el alcalde debe replantear el norte de su gestión y apartar del tren administrativo a quienes no comprenden, de manera objetiva, las implicaciones de servir al municipio con entereza y profesionalidad. El avance real que Cabral necesita implica articular un verdadero Departamento de Planificación Municipal, dirigido por un auténtico gestor que haga bien su trabajo.