Por Humberto Salazar
Una de las escenas más emblemáticas de la mejor película de toda la historia, «El Padrino», es aquella dónde Don Vito Corleone recibe la visita, el día de la boda de su hija, del dueño de una funeraria, quien le pide el favor de ejecutar una venganza, en un día como ese cuando ningún siciliano puede rechazar hacerlo.
El favor consiste en vengar por su propia mano, la afrenta por la deshonra de la única hija del visitante, a lo que accede el entonces jefe de la mafia de NY, advirtiéndole lo siguiente: algún día recurriré a ti para que me devuelvas el favor.
Pues en la República Dominicana, dónde todo el mundo se cree político, habla de política, es «politólogo», aspira a subir en ese ascensor social que es la politica, los llamados «partidos políticos» deberían realizar cine forums masivos para ver y entender ese mensaje «El Padrino», que debe ser una lección para todos los que quieren dedicarse a esa actividad: «nunca aceptes favores de la mafia».
Y es por eso que no se entiende el pantano de corrupción y escándalos en que está sumergido el gobierno del PRM, a no ser por una de dos razones; la primera podría ser que la mafia de narcotraficantes que existe en el país desde hace años, haya decidido quitarse la careta y se integrara a montar el «partido revolucionario mafioso» (PRM) y hasta candidatearse a través de el.
O que una parte importante de la cúpula de ese partido, sin el consentimiento de la mayoria, pidió favores económicos a esa mafia de narcotraficantes y lavadores de dinero mal habido, prometiendo a cambio mirar para otro lado si llegaran a ser autoridades, y dejarlos tranquilos para hacer prosperar ese maldito negocios de drogas que mata jóvenes y enlutece familias.
Si solo fuera que el PRM (cualquiera de los dos) siguiera natagueando en ese pantano de lodo y suciedad hasta ahogarse en sus culpas, a los demás no nos importara, como dicen los abogados la culpa es individual y cada uno debe responder por sus actos, pero no es el caso, todo lo que ha salido a la luz en estos días, demuestra la existencia de una organización mafiosa en los lugares de decisión del estado dominicano.
Funcionarios de primer nivel del gobierno, unos han sido ya requeridos por el gobierno de los Estados Unidos para responder por sus hechos. Y ahora medio mundo sabe que otros serán mencionados en las confesiones que vendrán desde ese país, ya que entre cadena perpetua y mencionar a sus complices que andan libres, lo segundo es lo más lógico.
Y para poner dos ejemplos, ¿los que pusieron los fundillos en la sala de un mafioso de La Vega, aceptaron, según confesó el mismo, al menos 50 millones de pesos para hacer campaña, y por las leyes de la mafia los que recibieron ese dinero, no sabían que iban a pedirles devolver el favor si ganaban las elecciones?
¿O suponian los que manejaban la campaña del 2020, y quien hasta hoy quien preside el PRM, que se iban a sentar con un mafioso en la provincia de Azua, hoy preso en NY, que según los Estados Unidos, representaba al cartel de Sinaloa en el país, y este no iba a pedir protección para sus acciones delictivas en todo el territorio nacional?
¿Y es que el actual presidente del PRM, creía que Fico, ese que con Yeyea creó un delivery acuático en un pueblito de su jurisdicción llamado Luperon, no iba tampoco a pedir nada, a cambio de supuestamente haber entregado grandes sumas de dinero a la campaña electoral y probablemente a los militares que protegian los viajes al barco «The Ghost», y probablemente a otras embarcaciones?
Pero como este país se ha convertido en el mundo de «to e to y na en na», creyeron que eso se iba a quedar ahí porque a los Estados Unidos ese tema le importaba poco, pero sucedió que ganó Donald Trump la presidencia y se despiertan ahora a la realidad de que la lucha contra el narcotráfico es una de sus prioridades. Pues les llegó la hora de pagar los favores que les hizo la mafia en campaña, ojalá que entiendan cuál es su papel.