Los profesionales y la lectura

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Por JUAN VENTURA 

Para nadie es un secreto, que estamos viviendo en una crisis de valores en donde el más hábil y el menos estudiado vive mejor económico—socialmente que un profesional brillante.

Pero, ser un profesional brillante conlleva ser un ente de una amplia cultura general y un referente moral y ético. Un ejemplo a seguir en la sociedad.

El amor al estudio se ha perdido por completo. Los profesionales en su gran  mayoría no leen y mucho menos tienen una cultura amplia. Su preocupación es hacerse de dinero de manera fácil y rápida. No le interesan las academias.

Conozco de profesionales que tienen más de dos profesiones e incluso con maestría. Pero, se han quedado siendo el mismo profesional. La razón es sencilla, porque no leen y mucho menos escriben. Nunca han tenido hábitos de lectura y no se han preocupado en elevar su acervo cultural.

La cultura se adquiere a través de la lectura y de ahí se forma el intelectual.

Tenemos profesionales brillantes en determinadas ramas del saber humano, pero la gran mayoría de éstos no son intelectuales.

La gran mayoría de los profesionales de hoy en día no están en capacidad de desarrollar un tópico por 15 minutos fuera de su área.

Lo más grave y penoso, que algunos de éstos profesionales, son los que dirigen y enseñan en nuestros centros de altos estudios.

Vaya usted a saber, quiénes son los que están formando a los próximos profesionales. Dónde están sus credenciales académicas y profesionales. En cuáles revistas académicas han publicado sus trabajos investigativos. Dónde están sus libros publicados.

Algunos de éstos profesionales solamente se limitan a la compra de libros de su especialidad. Otros ni se preocupan en la adquisición de nuevos libros de su saber humano. Prefieren la rutina diaria. No compran libros de cultura general, como de sociología, historia, filosofía, literatura, antropología, economía, psicología, etc.

Estos profesionales en su gran mayoría no están actualizados con las últimas novedades en libros nuevos y mucho menos compran libros de cultura general.

En sus reuniones cotidianas, prevalecen tópicos baladíes, por su falta de cultura general.

Si usted quiere, haga un recorrido y verá que la gran mayoría de éstos profesionales no saben cuáles son los diez libros que se están vendiendo y leyendo en la actualidad en el país.

Por ejemplo, hace algún tiempo se publicó un importante libro, bajo el título  Historia general del pueblo dominicano, siendo su coordinador general, el Dr. Roberto Cassá. Dividida en seis tomos. Es una monumental obra que debe de estar en el anaquel de cualquier biblioteca de un profesional e intelectual preocupado por la historia dominicana. En el país se pueden contar las personas que han leído ese libro de marras.

Un profesional debe de disponer de un por ciento de lo que gana, para la compra de libros, periódicos y revistas, etc., para provecho de su acervo cultural.

Los libros siempre han estado caros y fuera del bolsillo de las clases pobres.

La gran mayoría de los profesionales de hoy en día, no se preocupan en ir formando su biblioteca. Lo decía el escritor e historiador puertoplateño Rufino Martínez, no creas en profesionales sin biblioteca.

Como la gran mayoría de los profesionales  no leen, no pueden escribir.

La escritura conlleva muchos años de lectura. Quien no haya leído mucho y a buenos escritores, escribirá malo y jamás aprenderá a escribir.

Hasta ahora, ninguna universidad gradúa a nadie de escritor.  Este se hace a través de la lectura asidua y metódica.

Quien se haya pasado toda su vida leyendo y leyendo y posteriormente no escriba. Esa lectura no ha servido de nada en su vida.

Vivimos en un mundo globalizado y que nos obliga a mantenernos actualizados en cultura general.

¡Manos a la obra!

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